Cuadro de la declaración de independencia de EEUU. Lo que podría pasar por ser una reunión para la creación del eGobierno en Estados Unidos.
El CIO federal explicando por qué quiere un botón naranja en los formularios. Fuente.

Empezamos una nueva serie de artículos (no se cuantos) sobre cómo se realiza la creación de la eAdministración en diferentes países. Esto se debe en parte a que se que es algo de interés, pero también a que Francisco Pascual me animó en su día a hacerlo. El propósito de estos artículos no es tanto hacer una recopilación, cosa que se me da especialmente mal, sino encontrar lo que implican diferentes enfoques y contextos en la creación del gobierno electrónico. Quiero prestar atención a por qué se toman determinadas decisiones y a dónde nos llevan. Así que vamos a empezar con un clásico: el e-gobierno en Estados Unidos.

El e-gobierno en Estados Unidos: Visión general.

Estados Unidos es un país puntero en el tema de Internet, como en casi todo lo relacionado con la cultura occidental. Es el país de la tecnología, la innovación, del contenido y, uno de los punteros en comercio electrónico. Incluso es uno de los padres del término Gobierno Electrónico a raíz del informe de la National Performance Review del vicepresidente Gore que ya hablaba de la importancia crítica de Internet para mejorar el funcionamiento de la Administración.

Estados Unidos está actualmente situado en el ranking de Naciones Unidas de Gobierno electrónico en el puesto 11.  Podríamos decir que esperamos más, pero realmente es un muy buen puesto. Especialmente si consideramos que Australia es el único país con una estructura descentralizada que tiene por delante. Esto es importante porque la estructura del informe de la ONU premia mucho una “coherencia política” difícilmente alcanzable en un estado muy descentralizado.

En términos de puntuación tenemos que tiene muy buena puntación en servicios, un poco más floja en capital humano y especialmente baja en Tecnologías de Información (lo que es lógico en términos de extensión del país, frente a otros más pequeños).  Es decir, es un país con una muy buena valoración de los servicios, pero con alguna limitación comparativa (presunta) para su uso real según el informe de Naciones Unidas.

E-gobierno en USA: entre visiones y sobresaltos.

En términos históricos, el plan de 2012, nace al amparo de la presidencia de Barack Obama y ha estado marcada por varios incidentes que han condicionado su desarrollo.

Por un lado, como decíamos, el plan nace en la presidencia de Barack Obama, casi que el primer presidente 2.0 de EEUU. Su uso de las tecnologías, fundamental para su victoria y su compromiso con el gobierno abierto ha tenido una trascendencia política fundamental en esta década a nivel internacional. De hecho, podríamos decir que es la estrategia de quien esperábamos la mejor estrategia, trayendo de la mano al CIO del gobierno federal.

Sin embargo, ha habido una serie de hechos que han incidido e inciden en su desarrollo.  En primer lugar, cuando iba a entrar en vigor el Obamacare, el portal público que debía tramitar el acceso a seguros obligatorios, healthcare.gov, colapsó. Fue la primera vez que una incapacidad técnica tenía un impacto masivo en el ejercicio de derechos y obligaciones ciudadanas.

La seguridad ha sido otro punto básico. Primero en términos más “convencionales” debido a las filtraciones de wikileaks. Posteriormente por su incidencia directa en las elecciones presidenciales, en parte por los correso de Hillary Clinton y luego, fuera del ámbito gubernamental, por la supuesta injerencia rusa mediante anuncios en la campaña. Por último, la llegada de Donald Trump generó una enorme incertidumbre acerca de cómo afectaría a esta estrategia con su visión sobre la Administración y el gobierno más empresarial, reduccionista y eficientista. No en vano, la nueva CIO viene de la banca privada y está especializada en gestión de riesgos.

Aunque el plan es el “motor” del cambio, estos acontecimientos son el volante que han dirigido el coche a un lado u otro.

La estrategia de e-gobierno en Estados Unidos

Como decíamos, la estrategia actual data del año 2012 y tiene cuatro pilares fundamentales: Datos, plataforma, clientes y seguridad.

e-Gobierno informativo-centrico

El primer punto está en el cambio de paradigma del activo del gobierno. El plan sustituye la asociación entre administración y documento. En su lugar plantea integrar los datos como elemento básico de funcionamiento. Es decir, en lugar de preocuparse en la integración via documentos, trabajar en una integración via API con un modelo de datos abierto y compartido. Esto debería agilizar la interacción entre agencias, reducir esfuerzos y dotar de mayor versatilidad dicho funcionamiento. Adicionalmente, daría una mayor capacidad de reutilización de esta información para la toma de decisiones gubernamentales.

Plataforma compartida

El segundo pilar es la creación de una plataforma compartida. No hablamos de una simple plataforma tecnológica, sino de un trabajo de asesoría sobre mecanismos de innovación internos. También incluye la creación de modelos de gobernanza  interna (que recientemente Trump ha potenciado en la figura de los CIOs de cada agencia) y la contratación de servicios compartidos para toda la Administración. Aquí tenemos otra diferencia sustancial, dado que la creación de plataformas transversales de movilidad, aplicaciones y demás son muy distintos al enfoque en España. 

Como señalábamos, los eventos influyen de manera crítica en la evolución de esta política. La creación de un modelo centralizado y comparado de adquisición de tecnología (FITARA), que incluye la valoración bianual de la implementación de proyectos en agencias, ha puesto el acento en la acreditación de proveedores para vender al gobierno. Esto es lo que ha ocurrido con Karspersky o Hauwei.

Orientación al cliente

El tercer pilar es la orientación al cliente. Esto significa acción en mejoras de diseño, movilidad y medición de la satisfacción. En términos generales, estos elementos se incluyen más o menos en todos los planes. Sin embargo, la unificación del diseño llega a extremos muy interesantes y útiles. Por ejemplo, se plantea la centralización o apoyo en el diseño, y la unificación del Gestor de Contenidos. Esto último me parece realmente rompedor y coherente con el resto del plan, pero muy distante a lo que vemos en España.

Además, es muy interesante el foco en la movilidad. Por un lado, en la parte de plataforma compartida se trata el tema de aplicaciones y dispositivos. En este bloque se trata de manera profunda la creación de aplicaciones para este entorno en 2012.

Adicionalmente, la web de la CIO incluye un “libro de jugadas” de servicios digitales. Este documento, que tiene un checklist de 13 puntos, es totalmente recomendable para cualquier organización pública. La cuestión es que el foco parte de una claridad conceptual muy definida.

Finalmente, la satisfacción y orientación al ciudadano es el último punto. En primer lugar, en 2011 la Casa Blanca ordenó a las agencias tener un plan de orientación al cliente y se evaluan conforme a ello. Elementos que no son habituales por aquí

Seguridad y privacidad

Este es el último punto a tener en cuenta. Como decía, si bien este último punto tiene algo menos de volumen en el plan, su protagonismo ha crecido. En términos generales tenemos un trabajo de evaluación de tecnología en términos de seguridad y privacidad. La importancia de las brechas de seguridad tanto explotadas, como las potenciales (por ejemplo, las pulseras de actividad usadas por militares en bases secretas), ha arrollado todo lo demás. Este foco limita el interés en la privacidad, que hemos podido observar atacada en nombre de la seguridad, tanto legal como ilegalmente. Podemos decir que tanto los eventos del 11S como la injerencia Rusa han convertido la seguridad en la base de la política del gobierno electrónico en USA.

Aspectos estructurales: US Digital Service y 18F.

Por último, cabe señalar la importancia del  modelo de implantación. Tenemos una una responsabilidad central de la CIO que coordina esfuerzos con diferentes agencias (Servicios Administrativos, Defensa, Estado) y las agencias.

En segundo lugar, en la parte de desarrollo de servicios tenemos una doble estructura. Por un lado está el 18F, que es un grupo de personas que viene del sector privado. Esta agencia trabaja, bajo petición de sus “clientes” en el diseño y mejora de servicios. Genera conocimiento y prácticas abiertas a compartir. Son los responsables de, por ejemplo, Analytics.gov.

Por otro lado, el USDS (United States Digital Service) tiene una visión más tradicional y menos empresarial. Aunque también adquiere recursos del sector privado, su función es mejorar servicios, especialmente aquellos que pueden generar conflictos de reputación por su criticidad.

Esta bicefalia, de la que podéis saber más aquí,  es realmente interesante por dos motivos. Recoge dos enfoques y dos pulsiones típicas en el crecimiento del e-gobierno. Por un lado, las ganas de ser punteros. Por el otro, las de no quedar en ridículo.

Sin embargo, lo que es común es tener agencias especializadas en recoger y asumir conocimiento para mejorar un servicio. Esto es muy distitno al enfoque aislado (o descentralizado) aquí en España. Esto facilita, además, la integración de servicios interagencia, eliminando fracturas evidentes a la ciudadanía. La diferencia la puedes ver al comparar el Punto de Acceso General de España con su equivalente en EEUU.  Se puede apreciar una mayor cohesión y coherencia.

Conclusiones: un egobierno avanzado víctima de sus traumas. 

Si hay algo que está claro es que la política de gobierno electrónico en USA es una cuestión importante. Internet está muy metido en se país para lo bueno y para lo malo. Por otro lado, el liderazgo político, muy apoyado en las tecnologías, parece moverse bien en esa esfera. Sin embargo, esa visibilidad e implicación es la que ha hecho que el foco haya pasado de la apertura, a la calidad y ahora, a la seguridad como punto clave.

Hay que considerar que, aunque hay mucho que aprender hay diferencias organizativas y culturales importantes. Por un lado, la administración en EEUU tiene un modelo organizativo más empresarial que la de España. Además, tiene una tradición en el enfoque gerencialista que hace más sencillo centrarse en objetivos concretos y definidos de cuasi mercado. Por el otro lado, no olvidemos que en EEUU no hay derecho adminsitrativo y eso facilita, y de qué manera, la asimilación de tecnologías para el procedimiento.

En todo caso, si que creo que podemos aprender tres cosas críticas:

  • Pensar en el futuro. Cuando llevábamos 4 años de iPhone esta gente ya estaba fijando el foco en la movilidad. En España 10 años después, no hay ni rastro.
  • La lógica de la e-administración es el dato, no el documento. No es que pensemos ya en romper el documento, es que tenemos que pensar para mañana en trabajar con datos.
  • Hay puntos en los que la centralidad es crítica. Utilizar un único modelo de CMS, utilizar APIs y crear un modelo centralizado de diseño de servicios es algo tan lógico como necesario. No veo la manera de hacer esta tortilla sin romper esos huevos.

Esperemos poder aprovechar estas ideas.

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