Ciudadanía y Rendición de Cuentas

Avanzamos con nuestro estudio sobre las herramientas de rendición de cuentas digitales. Si hemos hablado ya de un modelo teórico para entender su funcionamiento y de lo que necesitan las AAPP, ahora toca hablar de la ciudadanía. A fin de cuentas, la rendición de cuentas es algo que se hace del gobierno a la ciudadanía. Lo lógico es que hagamos un modelo orientado a satisfacer las necesidades de la ciudadanía para conocer la acción de sus gobiernos. Sin embargo mi experiencia en estas tareas me da que pensar que en muy rara ocasión se analiza estas necesidades y expectativas. Yo lo hice en el portal de gobierno abierto de la Diputación de Castellón, pero creo que no hay un estudio sobre la materia. Así que antes de analizar los resultados de la encuesta, nos vamos a centrar en un modelo teórico sobre las herramientas de rendición de cuentas.

Cuadro de Moises y las tablas de la ley
Moisés rindiendo cuentas con un contenido plano sin datos abiertos ni nada. Fuente

Ciudadanía y rendición de cuentas: aproximación general

No sé si os acordáis de uno de mis posts favoritos sobre servicios digitales basado en el diseño de videojuegos, pero en resumidas cuentas, podemos decir que:

  • Las personas usan un elemento digital con una expectativa más o menos definida que cubrir (estética)
  • Para ello utilizan según sus preferencias y conocimiento las herramientas digitales a su disposición (dinámica)
  • El diseño digital básicamente puede trabajar sobre qué elementos ofrecer (mecánicas) y cómo articularlos para que esas dinámicas se adapten a las expectativas del público.

Así pues, en la rendición de cuentas tendríamos estos componentes:

  • Las personas quieren saber qué es lo que hacen sus gobiernos. Sin embargo, según diferentes atributos esa expectativa varía.
  • Las preferencias para identificar lo que han hecho los gobiernos dependen de conocimientos técnicos, organizzativos y sociales muy diferenciados
  • La conjunción de herramientas que presentan la acción gubernamental condiciona las opciones de las personas a la hora de averiguar lo que necesitan.

Esto hace que, conforme profundizamos en este esquema, la diversificación del público sea mayor.

Hay mucha homogeneidad en lo que se quiere (saber lo que ha hecho el gobierno), algo menos de homogeneidad cómo lo podemos saber (las preferencias) y mucha diversidad en cómo usamos las herramientas.

Ciudadanía y rendición de cuentas: ¿qué quieren saber las personas?

Empecemos por lo básico. ¿Qué es lo que espera la gente de la rendición de cuentas? Aquí creo que hay una respuesta bastante común: saber qué es lo que ha hecho el gobierno en un periodo concreto que, lógicamente, es su mandato. Esto estará marcado por los diferentes elementos que componen y pueden articular la rendición de cuentas. Hasta aquí, todo bien, y hasta aquí la unidad ¿por qué?

Pues bien, porque hay diferentes maneras de “saber” lo que ha hecho el gobierno. O, mejor dicho, las personas pueden tener diferentes mecanismos cognitivos para identificar lo que se dice. Si, por ejemplo, le preguntas a mi abuela cuanto agua hay que echar al arroz sería “un vaso pequeño por puñado”. Si me preguntas a mi, sería 3 veces el mismo volumen (al menos en Madrid para el Basmati). Es decir, para un mismo aspecto tenemos diferentes instumentos, mecanismos y necesidades que podemos identificar. Así que, a grandes rasgos podríamos decir que una persona puede necesitar información que puede tener varias formas:

  • Evidencias documentales y físicas que sustenten lo que se ha hecho
  • Datos reales y precisos que permitan evaluar de manera indepeniente y científica la validez de las afirmaciones de manera independiente
  • Conocer la evolución real del cumplimiento del programa
  • Identificar qué acciones no se han desarrollado

Una persona lógicamente podrá preferir varios de estos modelos para saber lo que se ha hecho, pero, en términos generales podríamos decir que hay tres bloques que ordenamos por su complejidad:

  • Cronología y evolución real del cumplimiento del programa
  • Solidez del contenido sustentado en evidencias documentales que lo contrasten
  • Replicabilidad y escalabilidad del contenido mediante uso de datos.

No eliges un modelo y otro pero digamos que por complejjidad y fiabilidad, es una buena manera para segmentar las aspiraciones del público.

Los objetivos: ¿Cómo pueden saberlo?

Tenemos una idea general y unos atributos que nos permiten definir cómo se consideran informadas las personas. Esto son los objetivos de una persona al acceder a estas herramientas. Si antes hablábamos de cómo la gente se da por informada, aquí hablamos de qué espera la gente para poder cubrir estas expectativas.

Los objetivos de uso de una herramienta de rendición de cuentas serían, por lo tanto:

  • Conocer lo que ha hecho el gobierno en este periodo. Sería un nivel mínimo de interacción, y se trataría de poder identificar acciones
  • Comprobar el cumplimiento real del programa de gobierno. Es decir, tendríamos la necesidad añadida de demostrar lo que hay, bien sea con datos, bien sea con evidencias
  • Identificar la verosimiliutud o fiabilidad de la información que sustenta las cuentas.
  • Acceder a información actual.

Estos son los principales objetivos que creo que puede tener una persona a la hora de manejar una herramienta de rendición de cuentas.

El contexto: ¿Con qué se compara?

Un elemento importante a tener en cuenta es que la rendición de cuentas tiene un elemento contextual importante. Es decir, la acción de gobierno tiene, al menos dos dimensiones de gestión importantes para saber si qué han significado en su gestión.

  • Contexto interno. Uno de los aspectos importantes es saber lo que significa cada acción de gobierno en el conjunto de la organización o, mejor dicho, cuánto ha supuesto a la organización desarrollar determinadas acciones
  • Contexto cronológico. En segndo lugar, entendiendo que los mandatos son elementos dilatados en el tiempo, saber la evolución temporal de manera continua que muestre la capacidad de gestión
  • Contexto externo. Esta parte se un poco más compleja y, en realidad, no la he encontrado de manera sistematizada. Se trata de explicar lo que ha supuesto en la sociedad esta acción. Como digo, en parte por la complejidad de medir la acción pública y la posible interpretación y debate político, no creo que sea algo generalizado ni demandado, puesto que el salto a la propaganda está demasiado cerca.

Las funcionalidades: ¿Cómo lo averiguan?

Y llegamos por fin a los elementos más básicos. Lo que se puede ofrecer al público para cumplir sus objetivos. Las principales mecánicas que podemos ofrecer son:

  • Comprobación de evidencias documentales. Se trataría de poder navegar entre las acciones y consultar los documentos y evidencias de dicha acción. Esto genera sistemas basdos en la evidencia
  • Comprobación vía datos. En este caso prescindimos del valor documental y facilitamos la consulta de datos, o bien la articulación del discurso a través de los datos. Estamos hablando de facilitar la información del cumplimiento de manera desagregada y visual más allá de los elementos propios de la acción administrativa
  • Operatividad de los datos. En este caso damos un paso más y permitimos el acceso a los datos de manera flexible para poder reproducir conclusiones. Son modelos basados en la reutilización, en los que estamos hablando de una parte más activa de las personas, incluso potenciando la intermediación.
  • Comprobación cronológica. Un último punto podría ser la capacidad de ver la evolución y actualización de la información. Esto no es en sí una mecánica tanto como una característica complementaria (al menos en los casos que he encontrado), pero sería muy interesante poder hacer una evolución de la memoria del mandato hacia atrás para ver si esta ha sido coherente, o lo hemos dejado todo para el último mes.
Estructuración de las mecánicas digitales tal y como se relatan en el artículo
esquema de la rendición de cuentas cara a la ciudadanía como contenido digital. Elaboración propia

Conclusiones

En términos generales, como decimos, aunque la finalidad sea compartida cada tipo de público tendrá unas expectativas y necesidades diferentes. No por ser quién es exclusivamente, sino también por su relación con la Administración. Posiblemente, por ejemplo, mi relación con el ayuntamiento de mi municipio tengo unas necesidades de rendición de cuentas diferente con la de, por ejemplo, un ministerio o el gobierno regional. También es cierto que no todas las organizaciones precisan el mismo nivel ni tienen el mismo público. Por ejemplo, la rendición de cuentas de un gobierno local no tiene el mismo público ni características que la rendición de cuentas de una universidad.

De todas maneras hay que considerar que, como en otros casos, no se trata de hacer un tipo de herramienta de una sola manera, sino de facilitar a cada tipo de público el nivel de información que precisa para saber lo que necesita. La clave es encontrar qué elementos articular de qué manera para guiar al público a su punto óptimo.

En todo caso, creo que este sistema nos puede servir para, en la próxima entrega, considerar qué elementos del público pueden ayudar a definir una herramienta adecuada para cada tipo de público.

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