Daguerrotipo de ciervo disecado en el bosque.
Vale, esta vez no sabía que poner de daguerrotipo. Me habéis pillado. Fuente

No ha sido fácil, pero tampoco vamos a decir que no ha sido divertido. Durante las últimas semanas he recorrido los portales de transparencia universitarios de las 15 con más alumnos. Esto ha supuesto no poco rato de cacharreo, certificados y javas. Sin embargo, aquí estamos y nos ha servido para hacer una clasificación que empieza a dar luz sobre ellos. Así que no nos entretengamos más. Hablemos de tipos de portales y cómo funcionan.

Tipología de portales de transparencia universitarios.

Hemos trabajado en dos planos. En primer lugar hemos hecho una tipología de portales de transparencia en función de dos parámetros:

  • La ubicación en un subdominio. No se trata de un criterio meramente técnico. Un subdominio permite generar una estructura web diferenciada. Esto va desde un gestor de contenidos diferente, a modificaciones e implementaciones diferentes de uno compartido. Esto supone una mayor autonomía para sus responsables a la hora de organizar contenidos, menús y tecnología.
  • El derecho de acceso en sede electrónica. Todos los portales están en el dominio de la universidad, así que, lógicamente, su tramitación, si la precisa, pasa por su sede electrónica. Hay portales que no recurren a la sede electrónica porque no precisan la identificación y firma del interesado. Esto supone quizá más seguridad jurídica, pero también más complicaciones (en algunos casos, muchísimas, creedme).

De esta manera hemos creado 4 tipos de portales:

  • Autónomos: Son los que no pasan por sede electrónica pero no tienen subdominio. Funcionan como el resto de la web, pero tienen un formulario independiente para gestionar el derecho de acceso. Digamos que cumplen con lo dicho por la universidad, pero con cierta autonomía.
  • Flexibles. No pasan por la sede electrónica y tienen subdominio propio. Es decir, tienen un alto grado de manejo de su arquitectura, tecnología y procedimiento de derecho de acceso.
  • Activos. Son portales que tienen subdominio propio pero que pasan por la sede electrónica. Digamos que les dejan hacer lo que quieran en su campo, pero más allá de ahí, están atados.
  • Integrados. Son los que no tienen subdominio y que, además, pasan por la sede. En realidad, no dejan de ser (con todo lo bueno y lo malo) un espacio web dentro del portal de la universidad.
Tipología básica de portales de transparencia. Elaboración propia

Esto no quiere decir que un tipo sea mejor, sino que cada uno tendrá implicaciones en su uso marcado por múltiples condiciones.

Portales de transparencia universitarios. Metodología de análisis.

Para comparar la facilidad de uso de los portales hemos recurrido a la meodología PURE de Norman Nielsen. Se trata de comparar un proceso común y valorar cada etapa por su facilidad. Cada una de estas etapas se puntua entre el 0 (muy fácil) al 5 (muy difícil), asignando un color de verde al rojo según su facilidad. Al final se suma la puntuación de cada etapa. Por lo tanto, los trámites con menos puntuación serán  más fáciles y viceversa. Finalmente, se le asigna el color más “rojo” de todas las etapas, para ver cómo de complicado es su punto más difícil. Si no lo has entendido, no te preocupes, que cuando lo veas lo harás.

El proceso ha sido el ejercicio de derecho al acceso, partiendo desde el portal general de la universidad. Son 8 etapas:

  • Localizar el portal de transparencia en el portal general. ¿Se ve bien?
  • Localización del punto para ejercer el derecho de acceso para la información pública. ¿Se ve bien? ¿Se entiende?
  • La descripción del procedimiento. ¿Está claro, sencillo? ¿Se explica?
  • El mecanismo de identificación del usuario. ¿Es fácil? ¿Existe?
  • La cumplimentación de los datos. ¿Se puede rellenar bien el formulario? ¿Da muchos errores? ¿Tiene muchos campos? ¿Tienes una línea para hacer una pregunta de hasta 2000 caractéres?
  • La presentación de la pregunta. Darle a enviar (y lo que sea)
  • Validación del formulario. ¿Existe la posibilidad de comprobar si lo que has mandado es lo que querías mandar?
  • Recogida de información. ¿Recibes algún tipo de justificante o resguardo para poder reclamar o comprobar?

Por lo tanto, hablamos de un espacio que iría de 0 puntos a 40.

Portales de transparencia universitarios. Ubicación por tipos de portales.

El siguiente paso es clasificar los distintos portales de transparencia en nuestras categorías. Esto nos ayudará a analizar de manera comparada. En todo caso, tenemos los siguientes bloques.

Hemos comparado a todos y cada uno de ellos, y explicaremos cada uno de ellos próximamente. En todo caso, para hacer una comparación, hemos recurrido a la mediana de la puntuación de estos portales.

Espera ¿has dicho la mediana?

Pues sí, dado que hay tanta heterogeneidad entre la cantidad de portales, la media podría verse muy modificada por excepciones. La mediana será un elemento más fiable para comparar un número tan heterogéneo de casos.

En todo caso, aquí tenéis la tabla de puntuación de cada uno de los portales.

Asignación de las universidades por tipos.
Asignación de los portales universitarios por tipos. Elaboración propia.

Portales de transparencia universitarios. Comparando tipos.

Pues bien, si comparamos por tipos encontramos algunas cuestiones que podrían sorprender.

  • Los portales flexibles. Tienen la mejor valoración. Esto es lógico, dado que la facilidad para organizar el diseño, y la falta de requisitos de identificación permiten puntuaciones muy bajas en la localización de derecho de acceso y su presentación.
  • Los portales integrados. tienen una buena puntuación. Aunque podríamos pensar que un portal tan dependiente del general en presentación y tramitación iría mal, lo cierto es que no. Esto se explica, en mi opinión, a que los recursos de la universidad para hacer un portal de transparencia autónomo son generalmente limitados. En ese caso, reaprovechar la tecnología web permite avanzar de manera más rápida. Por otro lado, el portal será todo lo bueno o lo malo que permita ese estado de la tecnología de la universidad. Por ejemplo, una sede que funciona bien como la de la UNED facilita mucho su uso. Una sede que funciona mal, como la de la UAB, acaba con cualquier intento de promover la transparencia.
  • Los portales autónomos. Tienen una valoración similar a los anteriores y son la gran mayoría. En este caso, los portales suelen tener una muy fácil identificación pero tiene problemas de visibilidad en el portal principal. Es decir, la mayoría, tienen el enlace o botón bajo un menú desplegable o en el pie de la página. Esto dá que pensar que son portales a los que se deja “campar a sus anchas”. Es decir, se les da un espacio que gestionan, la capacidad de tener su formulario, y se deja ahí. Esto iría acompañado de la no existencia de subdomios.
  • Los portales activos. Son los portales con peor resultado por diferentes causas. No creo que pueda haber de momento una conclusión general más allá de que el área de transparencia puede tener más capacidad de decisión, pero tiene problemas para transmitir su vocación al resto de la organización.
Portales flexibles, 19,5. Portales integrados, 22. Portales autónomos, 24. Portales activos, 26.
Puntuación mediana de según metodología PURE de los tipos de portales de transparencia. Elaboración propia.

Y esto es lo que tenemos hasta aquí. Próximamente iremos portal por portal.

 

 

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