Los planes de e-administración son los…

No acabo la frase porque siempre puede pasar que algun niño o niñas despistado encuentre la entradilla del blog y vea truncadas sus ilusiones. Pero aquí, en pequeñito ya si que os lo puedo decir. Los planes de e-administración (o los de Transformación Digital) son los padres. Así, sin ambajes. Siento desilusionar a los que aún esperaban que tener un plan era una garantía de algo. Espero que otros, que ya lo iban suponiendo a lo largo de los años, encuentren la paz en su alma. Siento ser como el rey mago de Andoain que hizo una declaración similar.

Vale, seguro que ahora muchos de vosotros dudáis o decís que es un clickbait, pero tengo pruebas irrefutables de que esto es así. Aquí os lo explico.

Los planes de Administración electrónica, como las cartas de reyes largas, no sirven.

Vamos por la primera y más clara. Si metes en una carta de reyes muchos regalos, la decepción y el desconcierto es mayor. Mi hija pequeña, Emma, de 7 años, ha escrito una carta que puede encuadernarse en múltiples fascículos. Toda la familia ha contribuido a los regalos y no hemos cubierto ni la mitad de todo lo que pedía. El catálogo del CorteInglés tenía más páginas marcadas que sin marcar. Esto supone que el día 6 en sus zapatos Emma ha echado muchas cosas en falta. Algunas de ellas quizá muy importantes, mientras los reyes magos se han recorrido todas las tiendas para coger lo que más pudiera gustarle.

Adoración de los reyes de Gilarte.
Los Reyes Magos prefieren explicar que es la Mirra a presentar una factura en Face. Fuente.

En términos reales si pedimos demasiado, acabamos teniendo más ausencias que satisfacciones cuando aparecen los regalos. No es solo eso, quien tiene que enfrentarse a una enorme lista acaba enormemente agotado en búsquedas infinitas, y frustrado porque no ha satisfecho las expectativas. Es algo muy parecido a la ley 39/2015. Una carta enorme casi inabarcable que ha generado agotamiento a quien la arrancaba y frustración a quien no la recibía.

Afortunadamente Emma es una chica lista y pone los regalos en orden, así que los reyes pueden hacer algo que no hacen muchos planificadores: priorizar.

Los planes de Administración electrónica, como las carta de reyes cortos, no satisfacen a nadie.

El perfil contrario es el de aquella persona que dice “me da igual” o “no quiero nada en especial”. A veces, bajo la insistencia regia, esas personas dicen dos o tres cosas generalmente funcionales (una agenda, un bolso y colonia). Si los reyes son los suficientes sale a un regalo por cada 3 reyes así que, o acabas inventando que regalar, o los regalos se quedan cortos. Y el resto de niños y niñas dicen “pues si que ha sido malo, que no le han traído cosas”.

Pues eso pasa con otros muchos planes. Te dicen, “para 2015 todos los gobiernos tienen que tener un portal de transparencia” y ya. Entonces, pasan dos años y aparece algo pequeño, deslucido y quien ha sido más ambicioso, o sabe que la transparencia es más, pues se queda  como diciendo “pues vaya un logro”. Está bien ser humilde, pero no pasarte de simple y no tener ilusiones por nada. A veces esperar no salir decepcionado nos lleva a decepcionar sistemáticamente.

Cuando los reyes no saben de qué va la vaina y te dan regalos de palo.

Seguro que a algunos os ha pasado. Habéis puesto en la carta de reyes que quieres el muñeco de “Optimus Prime de los Transformers, con el trailer extraible y el lanzador de misiles”. Luego los reyes no están muy al tanto de la cosa y aparecen con “Optimal Premium de los Multiformers” que, creedme, no es igual. Puede parecer a los reyes que sí que es lo mismo. Pero ese niño que espera un robot que se transforma en un trailer con su remolque y su lanzamisiles, sabe que esa especie de coche mal pintado y sin el símbolo de los Autobots es de palo. Y entonces ¿Qué pensamos de los Reyes Magos? Tampoco puedes decirles “sois un fraude” o llorar “qué he hecho”, porque los reyes se mosquean fácilmente.

Pues bien, esto es un poco lo que pasa cuando se piden cosas como mejorar los mecanismos de pago de la Administración, los portales de datos abiertos, o facilitar lo trámites on line.  A los reyes les puede parecer lo mismo, pero quien los usa sabe perfectamente que ni se parece. Os puedo asegurar que la sensación que tenía cuando veía a Optimal Premium es muy similar a la que tengo cada vez que llego a Face.

Cuando dices “me da igual lo que traigáis”, muy raramente quiere decir “traedme (muchos) calcetines”

Puede pasar que no tengas claro lo que quieres. Por ejemplo, mi mujer muy frecuentemente dice “me da igual lo que traigan” o “alguna sorpresita”… Otras veces puedes decir “quiero el juego de ordenador de Star trek… el resto me da igual”. Pues bien, a veces algunos reyes magos creen que “me da igual” son cosas como calcetines, pañuelos de tela (inútiles si no eres Borja Colón o Arturo Fernández) o un libro de problemas de matemáticas. Pues bien, escuchadme “no”. Me da igual no significa que hagáis lo que os de la gana. Una cosa es no tener preferencias claras y otra cosa es que te pongan de postre unas ruedas de molino.

Lógicamente la ciudadanía no entiende qué es lo primero que hay que hacer para mejorar la Administración pública, pero eso no significa que no tenga criterio. Que te digan “hemos modernizado la adminiastración electrónica y ahora podemos hacer cientos de inspecciones para evitar el fraude” o “ahora para poder hacer los trámites puedes usar tu DNI para que no pidan el volante de padrón por ti” es igual que encontrar calcetines de rombos el dia de reyes. No tienes claro lo que sí, pero tienes clarísimo lo que no. Así que tiene que haber un poco de esfuerzo: un regalo (o un cambio en las relaciones administración-ciudadanía) es algo que no se suele resolver saliendo del paso.

El sentido del carbón.

La amenaza del carbón es un temor básico para cualquier niño o niña. Si eres malo, los reyes te traen carbón. Nunca entendí la amenaza en sí misma… es decir, lo más que pensaba es “que hago yo con carbón y qué ganan los reyes trayendome esto”. Pero oye, luego lo piensas y solo tiene sentido en dos planos: por un lado el coste de oportunidad, por el otro, la señalización. Es decir, si te traen carbón está claro que no hay Optimus Prime que valga. Por el otro, y aún peor, los reyes han llevado un paquete para dejarte claro que eres malo y eso es bastante humillante.

En la creación de la eAdministración el carbón es tener lo mismo de siempre. Más que si se hace algo mal no es está haciendo bien, es que , además es humillante que la gente sepa que es así. No sólo es que algo no sea lo que promete, es que, te dejan claro que se han tomado un esfuerzo extra en dejarte claro que te aguantas, y que esa factura te la abonarán cuando les de la gana.

La magia de la eAdministración.

En todo caso, yo no diría que los reyes magos no existan o que sean mentira. La magia es la ilusión, el entusiasmo y la alegría. Recibir regalos, o que las cosas funcionen mejor, es algo estupendo. Eso si, hay una magia que no existe, que es la de que las cosas pasen solas. Sea comprando regalos o mejorando el servicio público, es necesario tomar interés, esfuerzo y ganas de complacer a las personas. Si no se toma uno ese esfuerzo la otra magia, la que de verdad importa, no aparece, pero si lo hace, os puedo asegurar que vale mucho la pena.

Vamos a por 2019.

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