Cuadro de Jesús expulsando a los mercaderes del templo.
Jesús expulsa a los comerciales de plataformas empresariales del Ayuntamiento. Fuente

En los últimos meses el mercado tecnológico se ha encontrado con dos compras importantes. Se trata de operaciones que no sólo son grandes e inopinadas, sino que, además, posiblemente marquen un cambio de tendencia en el sector. Me refiero a la compra de GitHub por Microsoft y más recientemente de Red Hat por parte de IBM. Visto que son dos empresas bastante poco “abiertas” las que han comprado empresas “abiertas”, nos encontramos con algunas dudas. ¿Será el momento en que las grandes multinacionales abracen las bondades del código abierto? ¿Acabará pasando como cuando Oracle compró Sun Microsystems y desnaturalizó casi todo lo que suponía su apertura? ¿Es el aldabonazo definitivo que demuestra que el código abierto es viable económicamente?

El debate de abierto frente a propietario

Uno de los debates tradicionales del tema tecnológico es la guerra entre el software libre y propietario. Esta cuestión llega a cotas especialmente vivas (incluso tensas) cuando hablamos de lo público. Aunque ya tratamos este tema, podemos recordar algunas cuestiones sobre el asunto.

  • El software libre (no siempre gratuito) es el que permite su modificación y adicionalmente distribución, lo que fomenta su desarrollo comunitario
  • En el software libre normalmente los desarrollos son, como digo, replicables y compartibles
  • Por cuestiones de derechos de autor, el software propietario no suele explicar todo su código, funcionamiento y metodologías, lo que supone un escenario opaco
  • El software propietario suele ser de pago, de una manera o de otra. Con dinero o con datos.
  • Normalmente, los desarrollos relacionados se las apañan para que las AAPP clientes no compartan los desarrollos hechos a medida.
  • El software libre tiene normalmente costes adicionales de adaptación, mantenimiento, curva de aprendizaje y cierto retraso en algunas innovaciones del propietario al no poder asumir costes de I+D

Estos temas se tocaron de manera más o menos directa en el debate en el congreso V Novagob de Toledo. Entre Antonia Monteagudo, de Rivas Vaciamadrid y Fernando Gallego de Picanya. 

Algunos matices sobre modelos de negocio

Vaya por delante que yo no tengo una opinión clara ni cerrada sobre el tema. En términos generales, la principal diferencia entre el software libre y el propietario lo encuentro en el punto en que el coste de I+D (y todo lo que supone en términos de usabilidad, fiabilidad, innovación y demás) que puede asumur el software propietario. Esto hace que, según la madurez de una tecnología (que hace menos importante ese coste de usabilidad y fiabilidad) y de los usuarios a la hora de emplearla sea la clave sobre el tema.

En todo caso, asumamos que las dos compras de las que hablamos (Git Hub y Red Hat) son modelos muy diferentes. Por un lado GitHub es la gran biblioteca del software libre. Prácticamente no hay proyecto que no tenga su espacio, entre otras cosas, por la enormidad de funcionalidades y la fiablidad dela plataforma.

Por otro lado, Red Hat tiene un software libre pero ofreces unas tarifas de consultoría especializada más que considerables.

Hablamos por lo tanto de modelos que, si bien son libres no están exentos de I+D, inversión y costes asociados. Serán libres pero no gratuitos, y aquí puede que haya una diferencia.

La importancia de la continuidad del producto

En mi opinión la lectura de “GitHub y RedHat han triunfado por su naturaleza libre” es una aproximación errónea. En ambos casos hablamos de proyectos empresariales que, aunque no suponen un coste de licenciamiento (de hecho, GitHub tiene un modelo de servicio)  si suponen costes relacionados con su uso.

Por otro lado, tienen unos responsables directos, una estructura empresarial y, sobre todo, una visión de producto clara y definida. En ambos casos hay no sólo quien ha pensado qué va a hacer y qué no va a hacer el producto, sino que se ha planteado su futuro, asumiendo en muchos casos, apuestas altamente innovadoras altamente competitivas.

Parte de los problemas del software libre en la administración española

Podríamos decir que hay dos grandes modelos de relación del software libre y las AAPP en España. Por un lado tenemos las administraciones que incorporan  software libre más o menos vertical no generado por (o para) ellas. Es el caso de usar wordpress, Alfresco o Libre Office. En estos casos los riesgos y ventajas no son especialmente diferentes al resto de organizaciones. Hay un ahorro en coste de licenciamiento (a veces) y luego hay cuestiones de explotación y adaptación más o menos satisfactorias en términos de funcionalidad y eficiencia. Lo dice alguien que ha tenido que dedicar horas en reproducir macros de libreoffice que se hacen en serie en Excel (por poner un ejemplo). 

En segundo lugar tenemos cuando la Administración se pone a hacer software libre. En mi opinión (y mi pequeña experiencia) esto solo ha sido  eficiente en casos muy genéricos (las diferentes versiones de linux de las CCAA). Porque, mayoritariamente, los resultados han sido más deficientes (no incluyo mi admiradísima Sedipualba me comunica Fernando Gallego que  Sedipualba es Software propietario). Proyectos com Wanda o Sirhus, han tenido problemas evidentes de sostenibilidad, deterioro y continuidad fruto de una inexistente cultura de producto. En gran medida porque no se ha asumido, o se ha querido asumir (porque cuesta) mantener esa coherencia de producto.

Y otras del software propietario

Por otro lado, el software propietario aunque tiene un esquema simple aporta también una parte de problemas. Es decir, nos encontramos escenarios en los que hay importantes rigideces, pérdida de control del cliente, o costes importantes en licencias infrautilzadas. Además, requieren servicios (si bien es cierto que aunque caros, suelen reducir el tiempo y coste de desarrollo)

Eso sin contar la aparición de empresas del sector en los sumarios de corrupción que han azotado el país. No quiere decir que el gremio sea corruptor, sino que, el licenciamiento es un concepto tan abstracto que su control efectivo, es altamente complejo.

La perspectiva del pago de horas de desarrollo informático

Dicho esto ¿Qué es mejor? Pues en mi opinión, lo mejor es asumir un debate que parece que no ha quedado claro. El software (libre o propietario) cuesta dinero. Es más, el software (libre o propietario) cuesta mucho dinero no sólo en términos de desarrollo, sino también de ingeniería de producto. Que haya alguien con visión de por dónde vamos a ir, y pensando en las características del mañana  y peleándose con los clientes por no cubrir funcionalidades que deterioran el producto (y creedme, son discusiones muy frecuentes), cuesta dinero.

Esto lo acabas pagando, o bien en licencias (habitual en software propietario), o bien en servicios. Otra cosa es que asumamos que ese coste es legítimo cuanto más cerca está la persona a la que se le paga por hacer el desarrollo. Es decir, que nos parezca bien pagar para consultoría a medida y mal para desarrolladores que trabajan pensando en millones de clientes (lo que, por otro lado, es un planteamiento altamente ineficiente).

Por otro lado, compartir el contenido, el desarrollo y el código propio del cliente (la Administración) es algo que está más asociado a la gestión del contrato que a la naturaleza del software. Dicho de otro modo, si yo pago por un desarrollo a medida sobre SAP, yo puedo publicar mi código y compartirlo (incluyendo el coste de la propiedad intelectual), otra cosa es que se use.

Responsabilidad y transparencia: el único debate real.

Dicho esto, el principal problema más allá de esta cuestión, en términos reales lo veo en la transparencia del código. Y aquí entramos en otro debate, porque la cuestión acaba generando problemas de responsabilidad y publicidad. Es decir, publicar el código es muy transparente, pero la responsabilidad que genera es normalmente difusa (basta con recordar Heartbleed). Por otro lado, tenerlo propietario, puede ser opaco, pero si el uso es fraudulento suele suponer una responsabilidad.

Aquí si que tengo una opinión algo más definida. Creo mucho más en la responsabilidad directa y definida que en la transparencia (al menos en los términos que nos puede garantizar un entorno tan diverso y dinámico como el abierto). Eso sí, esto es una opinión, no un dogma de fe.

Sergio JimenezServicios públicos digitalesJesús expulsa a los comerciales de plataformas empresariales del Ayuntamiento. Fuente En los últimos meses el mercado tecnológico se ha encontrado con dos compras importantes. Se trata de operaciones que no sólo son grandes e inopinadas, sino que, además, posiblemente marquen un cambio de tendencia en el sector. Me refiero...El blog de  Sergio Jiménez sobre Transformación Digital para Organizaciones Públicas